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Afeitado en piel sensible o con dermatitis: Cómo evitar irritaciones y rojeces

Afeitado en piel sensible o con dermatitis: Cómo evitar irritaciones y rojeces

¿Notas la piel enrojecida, tirante o con escozor después de afeitarte? ¡No estás solo! El afeitado es una agresión diaria para la piel masculina, y cuando esta es sensible o presenta afecciones como la dermatitis atópica, los efectos pueden ser aún más molestos. La combinación de fricción mecánica, alteración de la barrera cutánea y posibles reacciones inflamatorias hacen que el proceso del afeitado se convierta en un reto para muchas personas.

Elegir la técnica adecuada, usar productos específicos y preparar correctamente la piel puede marcar la diferencia entre un afeitado agresivo y uno respetuoso. En este blog, te explicamos cómo minimizar la irritación y evitar esas molestas rojeces sin comprometer la eficacia del afeitado.

¿Por qué el afeitado puede afectar a la piel con dermatitis?

El afeitado puede afectar significativamente a la piel con dermatitis debido a la agresión mecánica que implica. Aunque algunos métodos, como el afeitado en seco con maquinilla eléctrica, son más agresivos que el tradicional con espuma o crema de afeitar, todos al final representan una alteración de la barrera cutánea y pueden desencadenar reacciones adversas en la piel.

Al afeitarse, no solo se eliminan los vellos, sino también la capa superficial de células muertas de la epidermis, la última capa de nuestra piel, lo que equivale a una exfoliación forzada. Si se ejerce demasiada presión o se realizan múltiples pasadas con la cuchilla, es posible dañar capas más profundas de la piel, provocando microcortes, inflamación y ardor. En pieles con dermatitis atópica, cuya barrera cutánea ya está debilitada, este daño puede intensificar la irritación y favorecer la aparición de brotes.

Además, la foliculitis es otro problema frecuente. Cuando un folículo piloso se bloquea por un exceso de queratina, las bacterias pueden proliferar, generando una infección y unos granitos rojos que pueden confundirse con el acné. Cuando esto ocurre, la irritación puede ser todavía mayor.  

Por todo esto, las pieles con dermatitis requieren un cuidado especial antes, durante y después del afeitado para minimizar el daño y evitar molestias innecesarias.

Rutina de cuidado antes del afeitado para pieles sensibles

Preparar la piel antes del afeitado es clave para minimizar la irritación y reducir el riesgo de cortes o inflamación. Sigue estos pasos para un afeitado más suave y menos agresivo:

  1. Limpieza suave: Antes del afeitado, una limpieza adecuada es clave para eliminar el exceso de sebo y las células muertas que pueden obstruir los poros y dificultar el deslizamiento de la maquinilla. Al limpiar bien la piel, el vello queda más erguido, facilitando un corte más preciso y reduciendo el riesgo de irritaciones. Pero no nos sirve cualquier gel de limpieza; es fundamental elegir uno suave y respetuoso con la barrera cutánea. Los geles syndet (sin jabón) son la mejor opción, ya que limpian eficazmente sin alterar el manto lipídico natural de la piel. Un excelente ejemplo es el gel syndet de Green Cornerss, formulado con un pH fisiológico y enriquecido con activos altamente hidratantes y calmantes, ideales para pieles sensibles.
  2. Elección del producto de afeitado: Utilizar un buen producto para el afeitado es fundamental para reducir la fricción entre la cuchilla y tu piel y ayudar a preservar su función barrera. Opta por espumas o geles sin alcohol, sin agentes limpiadores muy fuertes como el Sodium Lauryl Sulfate ni fragancias, ya que pueden irritar y resecar tu piel. Escoge aquellas que sean suaves e incluyan en la fórmula ingredientes calmantes como la alantoína o el bisabolol.

Cómo afeitarse sin irritar la piel. Consejos Clave.

Un afeitado incorrecto puede causar enrojecimiento, ardor y hasta pequeñas lesiones en la piel, sobre todo si tu piel es sensible o tiene tendencia a la irritación. Para minimizar estos efectos sigue estas recomendaciones:

  • Utiliza cuchillas nuevas y afiladas. Una cuchilla desgastada aumenta la fricción y el riesgo de tirones, cortes e irritación. Si prefieres una maquinilla eléctrica, opta por una con cabezales diseñados para pieles sensibles y evita el afeitado en seco, ya que es más agresivo.
  • Afeita después de la ducha. Es el mejor momento del día, ya que la humedad y el calor del agua ablandan el vello, facilitando un afeitado más suave sin necesidad de ejercer demasiada presión sobre la piel.
  • Sigue la dirección del crecimiento del vello. Desliza la cuchilla en el sentido del crecimiento del pelo (de las orejas hacia la boca y del mentón hacia el cuello). Aunque afeitarse a contrapelo da una sensación más apurada, también aumenta el riesgo de cortes, irritación y pelos enquistados.
  • Aplica la presión justa. No aprietes demasiado la cuchilla contra la piel; deja que se deslice suavemente. Una presión excesiva puede provocar microcortes y mayor irritación.
  • Aclara con agua tibia. Evita el agua caliente, ya que puede resecar y sensibilizar aún más la piel. Un aclarado con agua tibia ayuda a eliminar los restos de producto sin alterar la barrera cutánea.
  • Por último, es hora de realizar los cuidados post afeitado que te explicamos a continuación.

Cuidados después del afeitado para pieles sensibles

Después del afeitado, la piel queda más expuesta y vulnerable, por lo que es fundamental seguir una rutina de cuidados adecuada para evitar irritaciones y reforzar la barrera cutánea. Una vez hayas secado tu rostro con una toalla suave de algodón, sin frotar, es el momento de hidratar y reparar la piel.

  1. Aplica una crema emoliente e hidratante: Escoge aquella que además de hidratar tenga ingredientes calmantes y reparadores para tu piel. Una excelente opción es la crema facial de repollo, que contiene aloe vera y pantenol para reparar la piel dañada, extracto de caléndula como activo calmante y manteca de karité y aceites vegetales, entre otros. Además, su textura es muy ligera y es no comedogénica, por lo que no debemos preocuparnos por los temidos granitos. Puedes utilizarla dos veces al día, por la mañana siempre antes del protector solar y por la noche, como último paso de la rutina.
  2. Si tienes foliculitis, consulta con un especialista: Si sueles tener pelos enquistados o inflamación recurrente tras el afeitado, lo mejor es acudir a un dermatólogo o farmacéutico especializado, quien podrá recomendarte tratamientos más específicos para controlar la afección.

Con estos cuidados, el afeitado dejará de ser una agresión para convertirse en un momento de confort para tu piel. ¡Prueba esta rutina y notarás la diferencia!

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