Cómo saber si mi bebé tiene piel atópica

¿Has observado cambios en el comportamiento de tu bebé, así como alteraciones en su piel...? Puede que sufra de dermatitis atópica, pero ¿Cómo saber si es así? 

Descubre hoy con nosotros cuáles son los signos y síntomas que pueden indicar que tu bebé tiene piel atópica, así como pautas para su cuidado. 

¿Cómo saber si mi bebé tiene piel atópica? 

Cuando nos paramos a mirar de cerca la piel del bebé, podemos ver como está muy seca, habitualmente se descama y en ocasiones, se muestra enrojecida e inflamada en algunas zonas, así como pueden aparecer pequeños granitos en la cara.

Además, su bebé puede que esté más agitado de lo normal, irritado, llore con frecuencia, no duerma bien... 


Si ha observado alguna de las anteriores afirmaciones en su bebé, es posible que nos  encontremos ante un brote de dermatitis atópica en bebés. 

Pero antes de adelantarnos a las pautas de cuidado para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del pequeño, queremos explicarte un poquito más de esta afección que afecta a aproximadamente a un 20% de los niños (1). ¡Sigue leyendo! 

¿Qué es la dermatitis atópica infantil? 

La dermatitis atópica en bebés es una enfermedad inflamatoria de la piel, crónica, no  contagiosa, donde la piel no es capaz de ejercer correctamente su función de barrera  protectora frente a los estímulos externos.

La piel se encuentra alterada, siendo más  permeable, sensible y reactiva a agentes irritantes (químicos, humo, detergentes,  jabones, perfumes, productos del cuidado de la piel con alcohol, y tejidos sintéticos),  alérgenos (huevos, leche, frutos secos, polen, polvo, ácaros...), ambientales (temperatura elevada o ambiente seco, frío o aire acondicionado), emocionales  (nervios, estrés, ansiedad, depresión)... 

La dermatitis infantil se puede presentar por primera vez desde los 2 meses de edad,  iniciándose en un 60% en el primer año de vida de los bebés (2), coincidiendo con el periodo de lactancia, con síntomas leves y que remiten rápido. La dermatitis atópica cursa en forma de períodos de brote y de remisión, donde se alternan los síntomas más intensos con aquellos que presenta este tipo de piel de continuo, como es su sequedad, sensibilidad y picor. 


La prevalencia de esta afección disminuye conforme aumenta la edad del pequeño, la dermatitis infantil desaparecerá a los tres años en muchos casos y en la  mayoría, antes de la adolescencia. 

Se trata de una afección de buena evolución aunque tediosa y que dificulta la vida cotidiana de las familias, por lo que es esencial llevar una rutina adecuada y diaria de limpieza e hidratación que cese o controle los síntomas y mejore el aspecto de la piel, como le contamos a continuación.

¿Cómo es la piel atópica en bebés? 

La piel de los bebés es un 30% más fina (3) que la del adulto, lo que la hace más sensible y con mayor tendencia a irritarse. Así también, es más inmadura, dejando que penetre o se evapore más agua, alterando la absorción de los productos que se aplican sobre ella. 

Además, no es capaz de regular la temperatura, viéndose más afectada por los  cambios de la misma. Por último, su pH es más básico y es pobre en ácidos grasos,  estando por ello menos protegida. (4)

Estas particularidades que definen a la piel del bebé la hacen más propensa a la  aparición de sequedad, picor y enrojecimiento característico de la dermatitis atópica infantil en la cara (mejillas, frente, mentón; respetando nariz y labios), el cuello, el cuero  cabelludo, las orejas, el pecho y la cara externa de las extremidades (piernas y brazos). 

Síntomas principales 

Los síntomas destacados de la piel atópica en bebés son: sequedad, aspereza y  descamación, irritación, enrojecimiento e inflamación que provoca picor intenso,  llevando al rascado pudiendo aparecer costras y heridas, al igual que sangrado, en  esa zona. 

 

Brotes de dermatitis atópica en bebés 

La dermatitis atópica se presenta en forma de brotes, período en el cual aparece enrojecimiento en distintas zonas del cuerpo, junto a inflamación que provoca picor, que lleva al rascado, pudiendo aparecer heridas, complicando la situación, al verse la  piel más expuesta a posibles infecciones. 

La piel durante esta situación necesita cuidados incluso más intensos que durante el  período de remisión, cuando la piel está seca y pica ligeramente. 

El cuidado y/o tratamiento de la dermatitis atópica en bebés, se basa en la limpieza e  hidratación diaria de la piel con el fin de aliviar y curar la piel, así como prevenir brotes. 

Para ello, es necesario durante el baño en agua tibia, el uso de un jabón suave, tipo  syndet, como el gel de baño de lavanda, cuyos beneficios puedes encontrar en uno  de nuestro últimos post de IG, que además de no ser agresivo con la piel, posee  extracto de avena, activo hidratante y calmante. Aplicándolo sin esponja con un  masaje suave y secando su piel con pequeños toques sin fricción. 

Inmediatamente,  guardando cierto grado de humedad del agua en la piel, se aplica una crema  hidratante como la crema hidratante de avena, con activos calmantes (aloe vera),  hidratantes y antiinflamatorios (extracto de avena), emolientes (aceite de caléndula) y  reparadores (manteca de karité).



Al igual que cuidamos la piel, debemos seguir ciertas pautas para prevenir la  aparición de los brotes, entre ellas:

  • cortarle las uñas al bebé para que estén limpias y  evitar lesiones por rascado,
  • evitar la exposición a irritantes o alérgenos ambientales,
  • usar ropa holgada y de algodón,
  • proteger del sol,
  • evitar cambios de temperatura bruscos, entre otras. 

Por último, recordarles que el diagnóstico de esta afección lo debe hacer un médico  especialista, por lo que ante cualquier tipo de lesión que observe en la piel del bebé que se pueda corresponder con lo anteriormente mencionado, acuda al pediatra para  que lo evalúe y decida si es necesario la aplicación de una crema con corticoides u  otro tratamiento específico para el bebé.

Bibliografía:

  1. Nutten, S. (2015). Atopic Dermatitis: Global Epidemiology and Risk Factors. Annals of Nutrition and Metabolism, 66(suppl 1(Suppl. 1), 8–16.
  2. Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)
  3. Stamatas, G.N., Nikolovski, J., Mack, M.C. and Kollias, N. (2011), Infant skin physiology and development during the first years of life: a review of recent findings based on in vivo studies. International Journal of Cosmetic Science, 33: 17-24. 
  4. Rahma A, Lane ME. Skin Barrier Function in Infants: Update and Outlook. Pharmaceutics. 2022 Feb 17;14(2):433. 

 

Raquel Arce Gómez

Graduada en Farmacia.
Nº colegiado: 3438
Departamento I+D+i Green Cornerss Care

Raquel Arce es graduada en Farmacia por la Universidad de Navarra y está especializada en la Investigación, Desarrollo e Innovación en la industria del medicamento para mejorar la salud de las personas.

Asesora en la formulación de nuevos productos dermocosméticos, gestión de documentación con los laboratorios, resolución de dudas de consumidoras y elaboración de blog divulgativos.

Actualmente, forma parte del personal técnico de apoyo a la investigación en el departamento de Ensayos Clínicos de Navarrabiomed, Centro de Investigación Biomédica del Gobierno de Navarra y de la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

Experiencia profesional

  • Personal técnico de apoyo a la investigación en Navarrabiomed - Centro de Investigación Biomédica en Navarra (2023-actualidad).
  • Técnico de investigación en el Departamento de Tecnología y Química Farmacéuticas de la Universidad de Navarra (2021-2022).
  • Farmacéutica interina (2021-2022).
  • Estancia formativa en Farmacia (2021).
  • Estancia de formación en el laboratorio de investigación de calidad ambiental de TIMAC AGRO España (2019).

Formación

  • Grado en Farmacia por la Universidad de Navarra (2021).
  • Curso de Primeros Auxilios en la naturaleza. Instituto Navarro de la Juventud (2022).
  • Curso de iniciación a los Primeros Auxilios. Instituto Navarro de la Juventud (2022).

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